La agente denunció que habÃa exigido condiciones mÃnimas para trabajar: agua, luz y un baño. Como respuesta, sus jefes la ultrajaron, la amenazaron para que no los acuse y finalmente la despidieron. Ocurrió en el penal de Coronda
Una agente penitenciaria denunció que vivió un calvario en la Cárcel de Coronda, en la provincia de Santa Fe. La mujer manifestó que fue golpeada y violada por dos de sus superarios, y donde finalmente, fue despedida.
La vÃctima, de 39 años, afirmó que el ultraje se produjo en junio 2017 en una precaria garita a la que habÃa sido asignada en aparente represalia por haber pedido licencia psiquiátrica. Las dos personas acusadas, según informó Rosario 12, eran quienes dirigÃan ese momento el establecimiento.
La mujer dijo que en ese momento fue amenazada con hacerle "algo" a su familia, cuando les dijo a los agresores que los iba a denunciar. Pocas semanas atrás, la denunciante fue suspendida por haberse ausentado por un problema de salud, a pesar de haber presentado certificados médicos que fueron ignorados, y finalmente cesanteada.

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El relato en primera persona  Â
Según contó la suboficias a Rosario12, que al cabo de una licencia por depresión y stress postraumático originado por la labor penitenciaria, volvió a trabajar por prescripción psiquiátrica. "Vi que habÃa mala predisposición hacia mÃ, asà que hice todo lo que me ordenaban, aceptaba todo para no tener ninguna sanción. Un dÃa me mandaron a un sector que todavÃa no estaba terminado. Estuve mucho tiempo sin luz, sin agua, sin baño. Reclamé, porque tenÃa que cumplir los horarios de mi medicación y pedà que conectaran el agua y terminen el baño. Nunca lo hicieron. Aguanté como pude.
Y agregó: "Esos dos compañeros mÃos (E.S. y P.M.) después tomaron la Dirección, entonces otra vez manifesté mi reclamo por razones de salud. Me respondieron que hiciera mis necesidades en una botella. Entonces dije 'no molesto más', porque mi prioridad era mi trabajo. Me pusieron un foco y un enchufe, entonces traje una estufa de mi casa porque el frÃo era tremendo. Pedà que pusieran teléfono, porque si hubiera una fuga yo no tenÃa cómo avisar", describió la denunciante, que cuya identidad se mantiene en reserva.
"Un dÃa vinieron de recorrida, los vi pasar por la ventana. Me pareció raro que no lo hicieran con una empleada mujer, como dice el reglamento, pero intenté tranquilizarme y pensar que eran compañeros. Abrieron la puerta de un empujón. Como eran mis superiores me puse de pie. Ellos empezaron a hablar y M. me preguntó si esa estufa era mÃa. Y desde atrás me tiró del cuello de la campera y me la bajó hasta los brazos, me paralizó. El otro, me arrancó el botón del pantalón y me rompió el cierre. Y ahà me hicieron... lo que le conté a mi abogado. Intentaba gritar pero no me salÃa la voz", indicó.
Finalmente, "forcejeé para tirarme al piso. No tuve escapatoria, me agarraron del cuello, las piernas. Me dejaron tirada. M. me pateó la espalda, los tobillos y se fueron riéndose. Luego escuché que estaban afuera. Me acomodé la ropa y salÃ. Les dije que los iba a denunciar. M. me dijo que si denunciaba me iban a hacer desaparecer a mà y a mi familia. Me dijeron: 'No te olvides que tu marido trabaja en la cocina, con presos y cuchillos'. Cuando fui a contarle a la secretaria, ella me dijo 'acá las cosas son asÃ'".
En esas circunstancias contrajo una infección urinaria por la que un dÃa no pudo ir a trabajar. Avisó por teléfono y luego llevó certificado médico. La administración del SPSF ignoró el aviso y le abrió un sumario administrativo por supuesta falta injustificada. En 24 horas ya la habÃan suspendido.
"Ella intentó hacer varias denuncias administrativas, pero la amenazaron y cumplieron: la despidieron por decreto. El 24 de octubre denunció el abuso en la ComisarÃa de la Mujer, en Gálvez. Ella está desempleada, por eso presenté un recurso para que sea reincorporada. Mientras tanto, uno de sus agresores dirige la Unidad Penal N°6 en Rosario y el otro está gozando de sus vacaciones", anticipó MartÃn Mazzeo, abogado patrocinante de la vÃctima. "No se puede creer que haya pasado algo asà en un ámbito de trabajo, máxime con la función de ambos. Si la pusieron en disponibilidad por una supuesta falta sin aviso, qué tendrÃan que hacerle entonces a dos directores con la imputación de delitos tan graves", inquirió.
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